El distraído, Jean-Frangois Regnard

[Le distrait]. Comedia en cinco actos y en verso representada en 1697. Es una de las más importantes de este autor que, tratando sobre todo de hacer reír, se aproxima algunas veces, como en este caso, a la comedia de caracteres. La señora Grognac quisiera casar a su hija Isabel con el distraído Leandro (v.), que ama a Clarice y es correspondido por ella. Isabel a su vez ama al Caballero, hermano de Clarice y protegido por el tío Valerio. Esta situación se complica diversamente por las distrac­ciones de Leandro que, hablando de amor a Clarice, la llama Isabel, suscitando sus celos y, creyendo dirigirse a su servidor Carlitos, revela a Isabel su amor por Cla­rice.

También por distracción da al mismo tiempo una cita a Isabel y a Clarice provo­cando nuevos e injustificados celos. Final­mente el tío del Caballero, Valerio, hace saber a la señora Grognac que Leandro ha sido desheredado y la señora, que se preocupaba sobre todo por su interés, deja de oponerse al matrimonio de Isabel y el Ca­ballero. Cuando el acto ha terminado, Va­lerio confiesa haber inventado la historia de la herencia desvanecida para que el Ca­ballero, su sobrino, pudiera casarse con su amada, y concede a Leandro la mano de su sobrina Clarice.

Este Distraído no es una perfecta comedia de caracteres, porque las características del protagonista no ocasio­nan, sino que sólo perturban el enredo, que hubiera podido del mismo modo sub­sistir si Leandro no hubiese sido distraído. Falta, pues, la necesidad y, en consecuen­cia, el dramatismo del carácter. Pero la pintura de la sociedad francesa de fines del XVII está llena de viveza y el tipo de Leandro presenta una comicidad sencilla, aunque externa, que le coloca en primer plano entre los personajes teatrales. Es co­nocida su derivación del tipo de Menalcas, el «distraído» en los Caracteres (v.) de La Bruyére.

U. Déttore