Comedia en 3 actos, en verso inspirada en una leyenda histórica y en unos versos populares, en los que se hace referencia a la muerte del caballero de Olmedo
Don Alonso, el caballero de Olmedo, ve en la feria de Medina a la bellísima doña Inés. Busca a la vieja Fabia para que interceda por él y le haga presente su amor a Inés. Esta lo corresponde; pero pide su mano otro caballero, don Rodrigo. Inés, por medio de Fabia, pide a don Alonso que vaya a hablar con ella por la noche, a través de la reja.
Pero a la cita se presentan también don Rodrigo y su amigo don Fernando. Tiene lugar una breve reyerta que termina con la fuga de los contendientes. Se disponen los esponsales de don Rodrigo y de doña Inés, contra los deseos de la mujer. Don Alonso tiene un mal presagio: ve a un azor, un ave rapaz, dar muerte a un jilguero. Poco después salva la vida a su rival, que estaba a punto de ser corneado por un toro.
Sin embargo, don Rodrigo no muestra la menor gratitud por ello, e incluso medita el asesinato del caballero de Olmedo. Este parte para su ciudad y, por el camino, oye cantar los versos que aluden a su muerte. Sigue sin conceder fe al mal presagio. Don Rodrigo y don Fernando lo matan en una emboscada. Mientras tanto, Inés ha recibido de su padre y del rey el consentimiento para casarse con don Alonso. Durante una audiencia real, se presenta Tello, sirviente del caballero de Olmedo, y anuncia su muerte. El rey ordena que don Rodrigo y don Fernando sean decapitados.

