Cuento del Tonel, Jonathan Swift

[A Tale of a Tub]. Sátira en prosa de Jonathan Swift (1667- 1745), escrita alrededor de 1696 y publicada en 1704 junto con la Batalla de los libros (v.). En el prólogo se explica el título, derivado de las costumbres de los marine­ros, que cuando encuentran una ballena acostumbran lanzar un tonel vacío para distraerla y que no ataque la nave: así, esta sátira querría distraer la atención pública del Leviatán (v.) de Thomas Hobbes y de la inclinación que por aquel tiempo se sen­tía a hacer resaltar los aspectos débiles de la religión y del gobierno.

Se trata de la historia de un padre que lega a cada uno de sus hijos, Pedro (Peter), Martín (Mar­tin) y Jaime (Jack) — que representan res­pectivamente, la Iglesia romana, la Iglesia anglicana y los disidentes — un gabán, ordenándoles que a ningún precio alteren su aspecto. Pero los hijos, a poco, desobedecen las indicaciones paternas y Peter halla una excusa para cubrir el gabán de inútiles ador­nos; Martin (clara alusión a Martín Lutero), para privarle de todo adorno innecesario, y Jack (es decir, Juan Calvino) para hacerlo jirones, movido por su manía de purificarlo. Finalmente, Martin y Jack se pelean con el poderoso Peter, más tarde entre ellos mismos y acaban por separarse. La sátira de Swift, que es especialmente muy violenta contra Pedro, no perdona tampoco a Mar­tín, representante de la Iglesia a la que el escritor pertenecía.

La narración está inte­rrumpida por digresiones, con el fin de pa­rodiar a los eruditos y polemistas; esta obra, que es una de las más ingeniosas de Swift, proporcionará innumerables motivos a los escépticos durante todo el curso del siglo XVIII. Lo que interesa al lector mo­derno no es la historia de los tres herma­nos, ya que se refiere a problemas que han dejado de ser actuales, sino las digresiones. La sátira atrajo contra Swift la enemistad de la reina Ana y fue el motivo principal de que fracasase su elevación al episcopado.

M. Praz

Dios mío, ¡qué genio tenía cuando escribí este libro! (Swift)

Un genio grande, magnífico, maravillosa­mente vivaz, deslumbrante y fuerte, ade­cuado para entender, comprender, ver y vencer la mentira, para convertirla en ce­nizas y dispersarla, para penetrar los mo­tivos ocultos y llamar la atención sobre los oscuros pensamientos de los hombres; un espíritu tremendo y perverso. (Tackeray)

Este relato es un compendio de la verdad y de la ciencia, y una sátira de toda ciencia y de toda verdad. (Taine)