Amantes y Ladrones, Tristan Bernard

[Amants et voleurs]. Recopilación de narraciones de Paul, conocido por Tristan Bernard (1866- 1947), publicada en 1905. La vivísima comi­cidad, que confirma al autor francés como uno de los humoristas más notables de los últimos cincuenta años, se manifiesta en una serie de bocetos arrancados de lo vivo de la sociedad. Recuerdos de instrucción militar (la escena de la caballería ligera en el picadero es rica en hallazgos), inge­niosidades de café, retratos al lápiz: todo sirve para mostrar la imponderable variedad de que está constituida la vida cotidiana. Es extensa la narración que constituye la mejor demostración de lo que es el volumen: «Casco y sable», donde la despreocu­pada descripción de la vida en el cuartel, está unida a una historia de amor. La parte más manifiesta y también más vulgarmente fácil está determinada por algunos diálo­gos, en su mayoría conseguidos con frag­mentos de conversaciones, presentaciones de personas, de condición a menudo diversa, desde el primer contacto hasta las penden­cias y las injurias. Pero todo se arregla fácilmente; en dicho mundo, caben los amantes igual que los ladrones y la socie­dad sólo vive en cuanto está hecha de in­genios diversos y contrastantes.

La narra­ción más original (y que al mismo tiem­po sirve con su atmósfera tragicómica para explicar el título de la obra), es la «Coar­tada»: un joven condenado de Nueva Caledonia, escribe a su abogado en París para conseguir la revisión de un proceso por el que fue condenado como asesino, sin haber podido aportar la prueba de su inocencia con una coartada decisiva. En realidad, el día del crimen, él, afiliado a una banda de delincuentes, quiso dar un golpe por su cuenta en una localidad bastante distante, asesinó a la viuda de un famoso escultor e hirió gravemente a su camarera; éste podrá reconocerlo ahora y así probará su inocen­cia en el delito por el que fue condenado; en cuanto al otro crimen, que sirve de coar­tada, ha prescrito ya.

C. Cordié