Santuario, W. Faulkner

Durante la ley seca, una joven estudiante, Temple Drake, va a parar con un amigo borracho a una casa de campo donde una banda destila y expende whisky. Popeye, el impotente y perverso cabecilla de los delincuentes, la viola con una panocha después de haber dado muerte a uno de los su­yos; a continuación la lleva a un burdel de Memphis, don­de lu obliga a prostituirse ante sus ojos.

Del asesinato co­metido por Popeye es acusado uno de los bandidos, Goodwin. Su abogado defensor, Horace Benbow, descu­bre la verdad y convence a Temple para que declare a fa­vor de su cliente: pero la muchacha, psíquicamente per­turbada, con su declaración condena a Goodwin. Mientras que el inocente muere linchado por la multitud, Popeye que ha huido a Florida, terminará paradójicamente ahorcado por un crimen no cometido.