Romeo y Julieta, W. Shakespeare

Tragedia en 5 actos, en verso y prosa

La antigua enemis­tad entre la familia de los Montesco y la de los Capuleto ensangrienta Verona. Romeo Montesco, enmascarado, asiste a un baile de los Capuleto. Allí se enamora apa­sionadamente de Julieta Capuleto; una vez finalizado el baile, escondido bajo su balcón, descubre, al oírla ha­blar, que es correspondido y obtiene su consentimiento para una boda secreta.

Al día siguiente fray Lorenzo los une en matrimonio: poco después, Romeo encuentra a Tebaldo, primo de Julieta, pero, pese a recibir una ofen­sa de él, se niega a batirse, a causa del nuevo lazo de pa­rentesco que ahora lo une a la familia de los Capuleto. Interviene Mercucio, amigo de Romeo, que muere en ma­nos de Tebaldo. Romeo debe vengar a su amigo, y mata a Tebaldo. El príncipe lo destierra. Romeo pasa la noche con Julieta y a continuación huye a Mantua. Mientras, el padre de Julieta quiere que la hija se case con el conde Paris.

Fray Lorenzo decide recurrir a una argucia deses­perada: Julieta fingirá que consiente el casamiento y la víspera de éste beberá un narcótico que le provocará una muerte aparente. Un plan de fuga se halla listo para cuan­do la joven despierte. Romeo ignorante de todo, sólo tie­ne conocimiento de la muerte de Julieta. Se procura un poderoso veneno y parte a toda prisa hacia Verona; en el sepulcro de su amada se topa con el conde Paris, que lo acomete. Romeo se ve obligado a darle muerte; acto seguido toma el veneno y cae fulminado. Julieta se des­pierta, ve a Romeo muerto y se apuñala. A fray Loren­zo, que ha acudido demasiado tarde, no le queda más que revelar lo ocurrido al príncipe: y delante de los ca­dáveres de los dos jovencísimos esposos, los Montesco y los Capuleto se reconcilian.