Wigalois, Wirnt von Gravenberg

Poema en medio alto alemán (11.705 versos), compuesto por el caballero franco Wirnt von Gravenberg, coterráneo e imitador de Wolfram von Eschenbach, entre 1204 y 1209. Wigalois es llamado tam­bién «el caballero de la rueda» porque tie­ne en sus armas la rueda de la Fortuna.

Su argumento es el siguiente: el caballero Gawein (v. Galván) de la Tabla Redonda, es vencido en batalla y hecho prisionero por otro caballero, y siguiendo a éste, se enamora de su sobrina Florie, y luego se casa con ella. Pasado algún tiempo, vuelve a la corte del rey Artús (v.), pero cuando quiere ponerse en camino para ha­llar a su esposa, se angustia porque se ha olvidado traer consigo el mágico cinto que había de indicarle el camino. En tanto, Florie da a luz un niño, Wigalois, que al llegar a adulto va a la corte del rey Ar­tús en busca de su padre. Pero la bella Larie, hija del rey de Korntin, se lo lleva consigo para que vengue a su padre asesi­nado por un vasallo infiel, Roaz de Glois, que había pactado con el demonio. Wiga­lois, enamorado de Larie, la sigue, vence a caballeros y gigantes, llega a un castillo encantado, mata un dragón, vence a Roaz y se casa con Larie. Acuden a las bodas algunos caballeros de Artús, entre ellos Ga­wein, quien pregunta por su esposa Florie y llora su ausencia.

Wigalois con Gawein vuelve a la corte de Artús y después parte para el Korntin, su reino, donde gobernará en paz y justicia junto a su esposa Larie. La fuente francesa en que bebió el poeta es un romance sobre la vida del hijo de Gawein, que se ha perdido, pero su contenido se puede deducir poco más o menos del poema El bello desconocido [Li beaus desconeus] de Renald de Beaujeu. El poeta alemán se proponía, como dice ex­presamente en su poema, exaltar en un acontecimiento ejemplar los valores ideales de la caballería, a la que él veía, con profundo pesar, desaparecer fatalmente de la tierra; pero su poema, aun siendo por su abundante vena narrativa y la frescura de su elocución como una de las mejores obras de los epígonos, no resiste la comparación con los poemas contemporáneos de Hartmann von Aue y de Wolfram von Eschenbach. Wirnt von Gravenberg es el prota­gonista del poema El premio del mundo (v.) de Konrad von Würzburg. El Wigalois gozó de mucha popularidad hasta el siglo XV. Ulrich Füterer lo acogió en su Libro de las aventuras (v.); además, se publicó en forma de novela en prosa en 1472 y poco después en forma de libro popular, el cual más tarde, en el siglo XVI, fue puesto en verso por Josef Witzenhausen y en 1786 fue vertido nuevamente en prosa.

M. Pensa.