Cuento fantástico publicado por primera vez en 1772, que pasa como una de las obras más sabrosas y originales de la literatura francesa del siglo XVIII. La historia se presenta bajo la forma de confesión del joven noble español, don Alvaro de Maravillas. Hallándose a los veinticinco años capitán de la guardia del rey en Nápoles, entre compañeros atrevidos y alocados como él, don Alvaro siente curiosidad por las historias de encantamiento y magia. Uno de sus compañeros, flamenco, un tal Soberano, le ofrece una experiencia excepcional, siempre que tenga suficiente valor y sangre fría.
Así es como Alvaro se deja inducir, previas las oportunas operaciones en un viejo y ruinoso templo pagano de Pórtici, a invocar a Belcebú. El Diablo (v.) se presenta primero con un aspecto hórrido, con una monstruosa cabeza de camello, pero adquiere formas cada vez más amables (un perrito español, un joven paje), y termina por hacerse compañero inseparable del imprudente joven, bajo la forma de una deliciosa adolescente, Biondinetta. Alvaro se ve precisado a huir de Nápoles, acusado de nigromancia y de herejía; en Venecia se entrega al juego y la vida fácil, y vence todas las dificultades con pavorosa facilidad, gracias a los consejos de Biondinetta. Ella se esfuerza claramente por seducirle: Alvaro no tiene fuerza para arrojarla lejos de sí, pero se le resiste.
Biondinetta, entonces, le explica que ella es una sílfide y que si la redime el amor de un hombre podrá escapar a su suerte infeliz, adquiriendo también ella plena humanidad. El joven, enternecido, cree en la fábula que ella le cuenta, pero encuentra en su recta conciencia, en la sólida educación y en la memoria viva de su madre lejana, la fuerza para huir casi inconscientemente del engaño: llevará a España a Biondinetta, la presentará a sus padres, y hará de ella su esposa. En vano trata Biondinetta de oponerse al viaje, que se va aplazando por los acontecimientos más extraordinarios; en vano trata de hacer caer al joven en el pecado más grave, que pondría para siempre en sus manos el alma de Alvaro; tras maquinar una serie de prodigios, a poca distancia, ya, del castillo de Alvaro, la bellísima joven desaparece misteriosamente.
Alvaro cuenta la extraordinaria aventura a su madre, y el docto sacerdote don Quiebra- cuernos, a quien ésta interpela, afirma solemnemente que el aventurado joven ha vivido durante casi un año al lado del Demonio, y que por puro milagro ha resistido a los infernales engaños del Maligno. La peregrina obrita puede relacionarse con la vasta corriente de literatura mágica y demoníaca, bastante tenaz y viva durante el siglo XVIII racionalista, que fue precisamente el siglo de Mesmer y de Cagliostro. Pero su profunda originalidad reside en la gracia ambigua de un arte límpidamente realista, que se adhiere a la materia fabulosa con desconcertante facilidad, con ligeras gotas de elegantísima ironía, gracia que, al ánimo del lector más despreocupado, lleva la precisa sospecha de una misteriosa profundidad, bajo la transparente vena del cuento, que corre con brío tan seductor página tras página. [Trad. (española de Manuel P. del Río Cossa (Madrid, 1953)].
M. Bonfantini

