Utsubo Monogatari, Anónimo

[Historia de un hueco]. Relato, en veinte capítulos, de la literatura japonesa antigua, de autor des­conocido, aunque por algunos ha sido atri­buido a Minamoto-no-Shitagō (911-983). Su composición se remonta, sin embargo, con certeza a fines del siglo X.

Toshikage, hijo de un príncipe, es enviado, a los quince años, a China, pero, sorprendido por una tempestad durante la navegación, es arro­jado a un lejano país. Aquí encuentra siete genios, de los que recibe un koto (especie de arpa horizontal) maravilloso y el don divino de la música. Vuelto después de vein­titrés años al Japón y nombrado favorito del emperador Saga (809-872), se casa con una joven, de la que tiene una hija, a la cual enseña a tocar. Habiendo quedado huérfana a los catorce años, la joven se retira a la vida privada, pero es seducida por un noble, y de esta unión nace un niño, Nakatada. Poco tiempo después ella cae en la miseria y se ve reducida a vivir en el hueco de un árbol (del que recibe título la narración), con el pequeño Nakatada, que crece lleno de inteligencia y de amor filial y aprende de su madre a tocar el koto, llegando su habilidad hasta a conmover a las fieras del bosque.

Descubiertos un día por el cortejo imperial que, pasando por sus cercanías, había sido atraído por la música melodiosa del joven, madre e hijo son llevados a Kyōto, la capital. En el palacio imperial, Naka­tada llena a todos de admiración; al son de su arpa, el palacio tiembla y las tejas caen como pétalos de flores; no sólo esto, sino que con los sonidos de su instrumento con­sigue hacer caer la nieve en el sexto mes lunar. No es, pues, de maravillar que su arte y belleza le ganen el amor de la joven más bella de la época, Atemiya, hija de un alto dignatario. De su matrimonio nace Inumiya, todavía más bella que la madre, que suscita en la corte gran admiración. Por fin, el emperador concede un alto cargo honorífico a Nakatada, cuya familia pasa tranquilamente el resto de su vida. Como se ve, lo fantástico es el elemento principal de esta obra, pero al mismo tiempo contiene descripciones de la vida de la época (espe­cialmente de la vida cortesana) con tanta minuciosidad de detalles, que Utsubo Monogatari puede con razón considerarse como la primera novela realista japonesa.

Del Taketori Monogatari (v.), la primera obra narrativa de la literatura japonesa, de ca­racteres enteramente fabulosos, a través de Ise Monogatari (v.), Y amato Monogatari (v.), Ochikubo Monogatari (v.) y Sumiyoshi Monogatari (v.), se pasa a Utsubo Monogatari, con una gradual transformación del género narrativo, en el sentido de que el elemento fabuloso o fantástico va cediendo paso a paso el puesto a la inspiración del ambiente y de la vida. Genji Monogatari (v.) es el último anillo de esta cadena y constituye la novela realista, en la acepción propia del término. Las relaciones entre el Utsubo y el Genji son muy manifiestas y han dado origen a la hipótesis de que el primero sirvió de modelo al segundo; hipó­tesis que, de ser aceptada, ningún mérito restaría a una obra maestra como el Genji y al genio inventivo de su autora. El estilo de la novela es llano y huidizo, pero el texto ha sufrido bastante por obra de los amanuenses y luego de los editores, por lo que contiene muchos errores que hacen di­fícil su lectura y han requerido largos estu­dios por parte de los eruditos y comentaristas indígenas.

Y. Kawamura