Breve novela del médico y naturalista, divulgador de la higiene sexual en libros un tiempo famosos, como la Fisiología del amor y la Fisiología del placer (v.). Con este último libro, publicado en Milán en 1876, que es sólo en apariencia una novela, Mantegazza se propone desarrollar una obra de propaganda contra el matrimonio de los tuberculosos.
El autor finge publicar el epistolario de dos jóvenes ingleses, William y Emma, enamorados infelices porque Emma, tuberculosa, ha tenido que prometer a su padre, moribundo de tisis, que no se casará expiando de este modo la culpa paterna de haber traído al mundo hijos condenados a padecimientos y muerte precoz, pero al conocer a William, el amor y las insistencias de él para casarse con ella, han inducido a Emma a intentar su curación; y con tal fin se va a pasar una temporada en Madera, pero las brisas balsámicas de Madera no consiguen curar a Emma la cual, al volver a Londres, muere. Un día en Madera no tiene gran valor artístico, pero posee las cualidades características de los libros destinados a un fácil y prolongado éxito dentro del círculo de la literatura popular.
E. Alpino

