De la Vida de Mexía y de Perondino y del atlas de Ortelio, el poeta inglés Christopher Marlowe (1564-1593) derivó el argumento para su Tamerlán el Grande [Tamburlaine the Great].
Drama en dos partes, de cinco actos cada una, en versos libres, compuesto en los años 1587-88 y publicado anónimo en 1590. Tamerlán, jefe de una banda de ladrones, concibe la idea de adueñarse del poder, derribando al rey de Persia. Astutamente se alía con Cosroes, hermano rebelde del rey, y luego se libra de Cosroes, quedando único señor de Persia. Aquí dan comienzo sus conquistas: dotado de una ambición desmesurada unida a una increíble crueldad, Tamerlán vence todos los obstáculos, derrota ejércitos, conquista reinos, disponiendo a su capricho de los monarcas vencidos. Después de conquistar el imperio turco hace prisionero al emperador Bayaceto y a la emperatriz y los encierra en una jaula, donde con gran diversión los martiriza de todas maneras; hasta que los dos desgraciados se suicidan golpeándose la cabeza contra las barras de la jaula. Conquista después Egipto y Damasco, renuncia a matar al sultán de Egipto movido por las súplicas de Zenócrata, hija del vencido.
Su salvajismo y crueldad sólo se rinden ante el amor de la joven. Conquistada Babilonia y todos los reinos vecinos, Tamerlán celebra un triunfo, en que su coche va tirado por los reyes de Trebisonda y Siria y por los de Jerusalén y Anatolia uncidos. Sólo su muerte, que sobreviene al mismo tiempo que la de Zenócrata, pone fin a sus conquistas y crueldades. Tamerlán, en un clima dramático lleno de énfasis heroico, que tiene rasgos procedentes del Hércules (v.) de Séneca, es el personaje principal en que Marlowe representa y exalta la voluntad de poder, nacida en Italia con el Príncipe (v.) de Maquiavelo y renovada, con un contenido más trágico, acaso menos netamente ideológico, en Shakespeare y en sus sucesores. La tragedia, con su ardiente sentido espectacular y popular, con su expresión más inmediata del verso libre, crea un verdadero nuevo género teatral y puede ser considerada como la primera afirmación de un teatro romántico. [Trad. española de Juan G. de Luaces, en el volumen Teatro de Marlowe (Barcelona, 1952)].
E. Allodoli
Marlowe — la mente más pensativa y filosófica, aunque no llegada a sazón, entre los dramaturgos isabelinos (sin exceptuar a Shakespeare y Chapman)—podía concebir el héroe orgulloso, como Tamerlán, pero también el héroe que ha alcanzado aquel punto de horror en que el orgullo es también abandonado. (T. S. Eliot)
* Un grandioso y expresivo drama histórico titulado El gran Tamerlán de Persia, escribió el español Luis Vélez de Guevara (1579- 1644); también el inglés Nicholas Rowe (1674-1718) hizo representar en 1702 una tragedia titulada Tamerlán [Tamerlane], obra de cierto interés por sus alusiones a la política inglesa del tiempo.

