Sin embargo, se mueve, Mór Jókai

[És mégis mozog a föld], Novela del escritor húngaro Mór Jókai (1825-1904), publicada en 1873. Los héroes son escritores, científicos, come­diantes y artistas húngaros que luchan a principios del siglo XIX para «poner en movimiento» la vida húngara: un público inculto y pobre, una aristocracia que pre­fería hablar el alemán o el francés al hún­garo, una nobleza que vivía en el campo y no se interesaba más que por la cocina o la caza, despreciando la cultura y el arte. Algunos jóvenes estudiantes son expulsa­dos, por infracciones a las reglas, del fa­moso colegio protestante de Debrecen. Co­nocen a un joven bueno, pero inculto, Berti Csollán, tipo del señor húngaro, y obtienen de él unas cartas de recomendación.

En­tonces se separan, prometiendo volverse a ver. Uno marcha a descubrir los orígenes de los magiares en el Extremo Oriente (en él Jókai ha retratado al filólogo Sándor Kórosi Csoma, autor del diccionario y de la gramática tibetanas); Kálmán Jenóy, pro­tagonista de la novela, se entrega a una vida errante de artista (el autor ha com­binado en él las figuras de Károly Kisfaludy y de József Katona); el tercero, Borksay, se casa con la prima de Jenóy y se dedica con ella al teatro, representando las obras de Jenóy. Una joven del gran mun­do se enamora de éste, pero no puede seguirle en su vida errante. Jenóy escribe una gran tragedia que (como Ban Bank, v., de Katona) queda ignorada. La miseria ataca su salud y, pese a la ayuda del sabio y locuaz Tseresnyés, mecenas pobre y dis­creto, Jenóy muere en la pobreza, confor­tado por la visión de la gloria. En efecto, una multitud considerable sigue a su fé­retro, y la mujer que le amaba y no supo renunciar a su vida para compartir las miserias del poeta, va a colocar sobre su tumba la flor del recuerdo.

La conclusión parece, pues, negativa; sin embargo, se ha conseguido remover el mundo pequeño-burgués; el sacrificio de los tres desterrados es símbolo del de toda una generación inte­lectual destinada a preparar otra que al­canzaría la meta. Entre las novelas dé Jókai, ésta perdura como la más expresiva de la época de las reformas que tanto le interesaba.

M. Benedek