Senectud, I. Svevo

A los treinta y cinco años, autor de una novela ya olvidada, Emilio Brentani parece resignado a una existencia gris junto a su hermana Amalia, que ya no es joven ni bella, aunque sí sencilla y buena. Conoce a Angiolina, una mujer de pueblo que no se podría calificar de «formal», pero que es despierta e inteligente.

Traba relación con ella, pero no consigue contenerla en sus límites naturales: en cam­bio, se esfuerza en atribuirle un contenido que la índole moral de Angiolina no favorece. Implica en la historia a su amigo Balli, artista alegre y despreocupado con el resultado de que se enamora de él tanto su amante como su hermana. Angiolina se le entrega, Amalia trata de aturdirse con éter y muere intoxicada. Emilio encontrará la tranquilidad en la estéril inercia de la senectud.