Novela del escritor venezolano Manuel Díaz Rodríguez (1868- 1927). Escrito con verdadera pasión de orfebre, este libro abunda en no pocas bellezas idiomáticas; pero en cuanto al fondo humano se refiere, sus alcances son bien limitados. El mundo que nos describe en esas páginas de suma elegancia lírica, por el exotismo que las envuelve, muy pocas veces logra conmover a los lectores de este tiempo.
Sus personajes, y especialmente Tu- lio Arcos, figura central de la obra, siguen siendo los mismos espíritus desgarrados por la neurosis y el desaliento que Díaz Rodríguez ha tratado siempre de animar, en un vano empeño de revivir una época definitivamente superada. Puede afirmarse que tales figuras encontrarían sitio más conveniente en un escenario del siglo XVIII y no en el moderno ambiente en que los pone a actuar Díaz Rodríguez. Por este motivo, pese al fascinante brillo de su prosa magnífica, pese a todas las excelencias de estilo que abundan en estas páginas, Sangre patricia, el libro más perfecto de Díaz Rodríguez y el que mayor fama le diera como estilista insuperable, se admira hoy más como un delicado producto del virtuosismo idiomático de su autor, que como una de esas modernas novelas que, al estilo de Doña Bárbara (y.), Los de Abajo (v.), Las Lanzas Coloradas, etc., describen de un modo tan patético el paisaje, las costumbres y la realidad toda de los países sudamericanos.
A. Lameda

