Rebeca la Roja, János Arany

[Vörös Rébék]. Es una de las Baladas (v.) más célebres del húngaro János Arany (1817-1882), por la fuerza de su estilo y la intensidad del sen­timiento trágico.

La vieja bruja Rebeca ha impulsado a la perdición a la mujer de Dani, quien mata al seductor y, encontran­do a la bruja en el río, la empuja al agua («El puente es estrecho para dos, / Dani no puede retirarse; / un empujón, y hela en el agua»). Luego se lanza al monte, se hace «betyár», es decir, bandolero, es ahor­cado, y la bruja, convertida en cuervo, le arranca los ojos. El estribillo se basa en la voz onomatopéyica «kár», que significa al mismo tiempo la exclamación «¡Pecado!» y el graznido del cuervo, y en el grito para alejarlo: «¡Vete, pajarraco!», al que se da un tono y significado diverso al final de cada estrofa.

El poeta, a través del motivo folklórico, revela una insuperable compren­sión del alma colectiva popular, y con arte magistral, que prescinde de la conexión del relato y se expresa en tonos fugaces y suel­tos, nos hace adivinar, más que comprender, el drama, en torno al cual los chismorreos del pueblo crean un coro estremecedor de horror trágico.

G. Hankis