Prisionero, Taras Ševčenko

[Nevol’nyk]. Poema del ucraniano Taras Ševčenko (1814-1861), es­crito en 1845. Es la historia de Stepan y de Jaryna, que se han criado juntos en la mis­ma familia, en la convicción de ser her­mano y hermana. Pero cierto día se ente­ran de que no son ni parientes, y entonces su amor se convierte en pasión. Stepan va a la guerra contra los turcos y, hecho pri­sionero, es cegado.

Liberado a los cinco meses de prisión vuelve a su casa, pero, dada su ceguera no quiere pensar en el matrimonio con Jaryna. El amor de Jaryna, sin embargo, no disminuye sino que aumen­ta con la desgracia del amado; le ruega que no la abandone y viva con ella, como durante la infancia, fraternalmente. El poe­ma termina con el idílico cuadro de la felicidad de los recién casados. El Prisio­nero es el único poema de Ševčenko dedi­cado completamente al amor y a la expre­sión de la nostalgia del gran poeta por la vida de familia, que nunca le abandonó y que nunca consiguió satisfacer. El poema abunda en digresiones líricas, donde el autor expresa su alma de hombre solitario, sediento de amor. Desde este punto de vista son sobre todo interesantes la intro­ducción y el epílogo.

Las numerosas des­cripciones de la naturaleza adoptan el tono idílico que responde al carácter general de la obra. Es hermosísima la escena de la vuelta de Stepan, ya ciego, bajo el aspecto de un cantor popular (kobzar’), cuando, al llegar junto a la casa natal, canta, acompa­ñándose con la guitarra y siguiendo el ritmo y el tono de las antiguas dumas cosacas.

E. Onastskyi