Primavera Temprana En Massachusett, Henry David Thoreau

[Early Spring in Massachusetts]. Constituye el volumen V de los escritos del norteamericano Henry David Thoreau (1817-1862) publicados por la «Riverside Press» en 1881 y siguientes. Fue compilado y publicado, con breve prefacio, por H. G. O. Blake, sacando sus pasajes del Diario [Journal] de Thoreau, que a Blake, antiguo .amigo del autor, le había sido dejado en testamento por la hermana de éste.

Los tro­zos están escogidos según un criterio algo original y discutible; para cada día del ca­lendario, Blake escogió y reunió anotacio­nes pertenecientes a años diversos; las fe­chas van del 24 de febrero al 11 de abril. Si todos los apuntes se refirieran a los as­pectos de la naturaleza en aquel momento del año, la disposición escogida por el editor hubiera sido más justificada. Pero mu­chos de ellos, aunque partan de un hecho natural, contienen observaciones filosóficas, históricas, literarias y políticas; el día del año en que fueron escritas tiene, pues, con respecto a ellas, un valor puramente acci­dental.

Con todo, el volumen es muy carac­terístico entre la poco nutrida obra de este escritor al que, a falta de otro término, se podría llamar «naturista». Estamos en el pe­ríodo en que la mejor literatura norteame­ricana está saliendo de su larga infancia, esforzándose en libertarse de la imitación, del convencionalismo y de las infinitas inhi­biciones de la mentalidad puritana. El espí­ritu religioso no conformista se halla en Thoreau en un estado de tan cristalina pu­reza, que supera toda limitación formal y convención de secta; «si andamos solitarios entre ríos y valles — dice en cierto lugar — es para hallar al hombre allí donde es más que hombre»; y en otro pasaje: «el modo de observar es el modo de comportarse».

Su atenta observación insaciable de la na­turaleza se nos aparece como un experi­mento y una disciplina moral; es el místico y el asceta de un naturalismo que se halla entre lo científico y lo poético, pero con el acento más bien sobre este segundo tér­mino. Algunas páginas de este volumen de anotaciones en su mayoría breves y difusas figuran entre las más vigorosas y bellas de la prosa americana del siglo XIX.

C. Pellizzi