Polyphéme, Albert Samain

Este mito inspiró también un drama póstumo, Polyphéme, al poeta francés Albert Samain (1858-1900), publicado primero en 1901 en la «Revue de Paris» y en apéndice a una nueva edición de la colección de poesías En la superficie del jarrón (v.) y después solo en 1901.

Los defectos de cons­trucción narrativa que se muestran en el autor también en sus Narraciones (v.) son aún más evidentes en esta obra escénica, en la cual demasiados motivos autobiográficos no disciplinados por un franco sentido de arte juegan en su conjunto, entre efusio­nes románticas, párrafos retóricos y cuadros de diversa naturaleza. En una rebusca pos­tiza de lo grandioso transforma a Polifemo en un héroe del renunciamiento. La trama se coloca de cuando en cuando como con­tinuación de una larga poesía fatigosamente conducida. Del tormento, que culmina en la ceguera con que Polifemo quiere casti­garse por haber visto la felicidad de los amantes, se ha querido deducir un signifi­cado simbólico; pero el conjunto se mues­tra estropeado por demasiadas referencias él contraste entre el deforme Polifemo y el hermoso Acis, sólo culpable de gozar de la belleza y de la juventud de Galatea.

Polifemo queda como filigrana literaria en que Samain ha querido expresar escénica­mente lo. que podía haber sido también su canto más sincero, como símbolo vivido fantásticamente — con la ingenua fe de los adolescentes — en toda su vida crepuscular.

C. Cordié