Poetas y Artistas de Italia, Émile Montégut

[Poe­tes et artistes de l’Italie]. Obra crítica de Émile Montégut (1825-1895), publicada en 1881. Es una colección de ensayos, entre los que son famosos los que tratan del De- camerón (v.) y los que se ocupan del genio de Tasso.

Si la obra maestra de Boccaccio está examinada a través de uno de sus re­latos y considerada como una verdadera obra maestra por su pureza artística y por la moderna vivacidad de la narración (la de la prometida del rey del Garbo), la poesía de Tasso es gustada con delicadeza en sus manifestaciones más sutiles y elegiacas a través de los desengaños del hombre y de la creación de algunos tipos esenciales al alma moderna, Tancredo, Clorinda, Herminia.

Tanto la poesía como la locura han de entenderse en Tasso con una compenetra­ción de los motivos humanos y de los sueños del artista; verdadero hombre mo­derno, se ha ofrecido a sí mismo a su sue­ño, y con la plenitud del amante, con volup­tuoso sentimiento de adolescente, ha mani­festado la dulzura de su imaginación; hasta tal punto se complace en el sufrimiento y se mece en las sensaciones más íntimamente sinceras. Por eso debía ser el más amable poeta de la naturaleza, expresando en pleno mediodía renacentista la flor espléndida de una gracia, propia sólo de la primavera.

Estas páginas del crítico francés parten de otras de Victor Cherbuliez y de Alphonse de Lamartine, lo que no es óbice para que sean las primeras en poner de relieve el carácter de la poesía de Tasso en su indeterminación de sentimientos y anhelos. Muy vivos son los ensayos dantescos, sobre el «Infierno» y sobre el «Purgatorio», al que considera como la parte de la Divina Comedia (v.) que mejor revela un estado de ánimo comple­jo y soñador de poeta. Completan el volu­men las páginas sobré la música de Rossini (entendida como el último suspiro de la vieja Italia, alegre y fuerte) y una extensa parte sobre el arte italiano en Roma; esco­gida serie de meditaciones y de notas turís­ticas comprendidas como «capítulos de un viaje interrumpido por la guerra de 1870».

La obra poética de Montégut encuentra en este volumen una maravillosa clarificación de motivos; con su sensibilidad y su finura de impresiones, el autor escribe páginas guiadas por un sentido del arte que es evo­cación del pasado, y un juicio libre de ideas preconcebidas y de tradiciones aca­démicas.

C. Cordié