Poesías, Willem Kloos

La obra poética del escritor holandés Kloos (1859-1938) consta de tres volúmenes, aparecidos entre 1894 y 1913. En ella se integran, entre otros trabajos, una hermosa oda a la reina de Holanda, sonetos del clasicismo más puro — algunos en alemán — y tres fragmentos dramáticos muy importantes.

En el pri­mero, Rhodoxis, el poeta compara el mundo antiguo con el moderno y se esfuerza por pintarnos el conflicto de un alma escindida entre las tendencias individualista y social. El otro fragmento, Safo, nos muestra a Safo vacilante entre el amor platónico que siente por Alkaios y las delicias carnales que le brinda Faón. El tercero, Okeanos, posee un carácter épico y se inspira en el Hiperion (v.) de Keats; el joven Ganimedes amado por Zeus y trasladado al Olimpo, llora las bellezas terrenales que conoció en otro tiempo. Influido por Shelley, de cuyas ideas participa, Kloos fue el iniciador en Holanda de una renovación poética.

El giro elíptico de sus frases y el abuso de mayús­culas e interjecciones lo ligan todavía a la escuela del siglo pasado. Pero su espíritu escéptico y al mismo tiempo apasionado por la verdad, su sincero esfuerzo por pe­netrar el sentido de la vida, y sus in­cursiones en la metafísica, para tratar de dominar sus pasiones, marcan una nueva etapa del lirismo holandés. En sus últimos años su poesía se carga de pesadez, para naufragar, finalmente, entre consideraciones filosóficas y religiosas.