[Pjesme]. Las poesías del croata Vladimir Vidrie (1875-1909), publicadas en Zagreb en 1907, inician, junto con las de A. G. Matos, la lírica croata moderna.
Una vida agitada, una cultura vasta, una inteligencia que corre parejas con la prestancia física, pero pronto destrozada por un lento proceso de involución mental que llevó al poeta al manicomio y a la muerte: he aquí el prólogo necesario a estos cantos, 25 en total, aumentados en las ediciones sucesivas (1922 y 1924, hechas por el poeta serbio J. Ducic). Característico de Vidrie es, entre un tono de romanza con ritmo severo y sostenido, el paisaje exótico, en el que una secreta nostalgia evoca, en contornos de una evidencia visual obsesionante, ambientes irreales de la mitología eslava y figuras del Oriente y de Roma; cuadros breves, con escasos personajes, que resaltan por una sensualidad contenida y violenta.
La lengua, a veces extraña y poco diestra, la monotonía métrica, no consiguen sofocar la sugestión que emana de la lírica de Vidrie, tan profundamente personal en su aparente objetivación del pensamiento en imágenes netas y remotas. Las escenas nocturnas «Junto al Nilo» [«Na Nilus»]; los «Dos paisajes» [«Dva pejsara»]; «Las estatuas» [«Kipovi»]; «El esclavo» [«Roblje»]; «Silenio» y «Perun», así como «Gonzaga», con la figura de la pecadora, son ejemplos típicos de un arte personal que alcanza su expresividad más elevada e intensa en un clima enigmático y también en el símbolo y en la efusión pasional. Traducción italiana de L. Salvini en Poetas croatas modernos (Milán, 1942).
L. Salvini

