Poesías, Thomas Rowley

[Rowley Poems]. Colección de versos del poeta inglés Thomas Chatterton (1752-1770), y atribuidos por él a un poeta del siglo XV.

Muchos de sus contemporáneos, entre ellos Horace Walpole, creyeron en el supuesto descubrimien­to de Chatterton; pero hubo otros que in­mediatamente comprendieron que se trata­ba de una falsificación. T. Tyrwhitt, que después del suicidio del autor publicó los Rowley Poems’ (1777), estudió y explicó su juvenil rebusca de modismos y formas lin­güísticas arcaicas; pero la cuestión siguió aún dudosa para muchos, hasta el magistral trabajo de Skeat (1875) sobre la obra de Chatterton, que demostró, sin dejar lugar a dudas, que la obra sólo podía ser suya. Dejando aparte el escándalo y el interés provocado por la falsificación, y el hecho de que hombres famosos hubiesen creído leer poesías verdaderamente antiguas (pese a que la imitación no es tan hábil que no pueda descubrirla un entendido), queda la obra, que revela la mano de un auténtico poeta.

Que la obra es de un joven como Chatter­ton (que se suicidó) y fue luego elevado por los románticos a símbolo, y sobre él escribió Vigny su drama Chatterton (v.), es cosa que cuenta más que toda considera­ción exterior. Ricas en espíritu romántico, puede decirse que sus poesías son el primer síntoma del Romanticismo. Cantan, con só­lida fantasía, historias sencillas, en forma que recuerdan la de las antiguas baladas inglesas. Y siguen siendo poesía, cuando, despojadas de su forma antigua, como se ha hecho a veces, se muestran desnudas, con una nobilísima claridad poética. «La balada de la caridad», que romantiza la parábola del buen Samaritano, es la más famosa de estas composiciones.

A. Camerino