Poesías, Max von Schenkendorff

[Gedichte]. Estas poesías de Max von Schenkendorff (1783-1817), aparecidas en 1815, unen a la entonación eroticorromántica un carácter particular cristianopatriótico. Algunas de las poesías amorosas se inspiran en los Minnelieder (v. Poesías de amor cortés) y son más bien extáticas que eróticas.

Inspi­radísima es, en cambio, la poesía a la muerte de la reina Luisa de Prusia, que había reunido las fuerzas intelectuales y políticas de Königsberg en la lucha por la libertad germánica contra Napoleón, «genio del mal». Schenkendorff recoge la heren­cia y, nuevo Tirteo, se siente llamado a la sagrada misión de infundir fe y valor a los alemanes humillados por la dominación ex­tranjera. En una grandiosa visión, que arranca de la restauración de Marienberug, antigua fortaleza de los Templarios, evoca la alemania medieval e imperial, sueña con un imperio utópico en el que la herman­dad cristiana de la Orden, unida bajo el signo de la Cruz, que los caballeros lleva­ban bordada en su pecho y que ahora se ha hecho de hierro contra el enemigo, haga renacer y unir en un gran régimen de libertad y justicia social a todos los pueblos alemanes.

Impulsado por este ideal se alista en 1812: «Entro en liza por la vida eterna, por la libertad y por el antiguo derecho… Entro en liza por los bienes celestes y no por glorias o recompensas de príncipes… Entro en liza en unión del campesino libre y del honrado burgués». Pero no sólo es el fragor de las armas lo que hace vibrar su pluma; tiene también grandes visiones de paz en la serenidad de la vida campes­tre, como en el «Saludo primaveral a la patria», de 1814. Muy conocida es la poesía «A la libertad», y otra intimista titulada «Lengua materna». Este poeta, revestido de la deslumbrante coraza del templario, mís­tico y guerrero, muerto prematuramente, es una de las figuras más representativas de la alemania romántica en la época de las guerras de liberación.

G. F. Ajroldi