La obra poética del escritor español Magín Morera y Galicia (1853-1927) comprende una parte escrita en castellano y otra en catalán.
Los libros de poesía castellana son: Apuntes de mi carnet. Poesías (Lérida, 1895), Poesías (Barcelona, 1897), De mi viña (Barcelona, 1901). En 1908 publica sus poesías en catalán bajo el título Horas luminosas [Hores lluminoses] con prólogo de Joan Maragall. La poesía castellana de Morera y Galicia responde al estilo y a la forma de la lírica española del momento y acusa una marcada influencia de Campoamor y de Núñez de Arce. En un lenguaje depuradísimo (el poeta residió algunos años en Madrid ejerciendo su profesión de jurisconsulto), nos ofrece unos versos en los que el tono lírico e intimista se conjuga con cierta ironía y que a veces se tiñe de matices filosóficos como ocurre en la poesía de los autores castellanos que él prefería.
Más interesantes son sus poesías en catalán, que según el juicio de Maragall se caracterizan por una gran serenidad. Hay algo de parnasiano en la estrofa, en el verso y en los temas de las poesías catalanas de Morera y Galicia; así el final del soneto «Les birbadores»: «Com si amb llum de capvespre cisellades/sobre marbre boirós, les birbadores/fossin el fris d’algun palau de fades» [«como si con luz del atardecer cinceladas/sobre mármol brumoso, las escardadoras/fueran el friso de un palacio de hadas»]. Esta forma perfecta y acabada se pone de manifiesto en el cultivo de los sonetos como «El campanario de Lérida» [«El campanar de Lleida»], «Camino del cementerio» [«Camí del cementiri»], «Si la bruja viviese» [«Si la bruixa visqués»], etc. Debemos destacar además «El reloj de sol» [«El rellotge de sol»], «Tapiz viejo» [«Tapís vell»], «El pájaro de Anacreonte» [«L’ocell d’Anacreon»], etc. Morera y Galicia fue además un excelente traductor y estudioso de Shakespeare, algunos de cuyos dramas tradujo al castellano y al catalán. Tradujo también admirablemente los sonetos del autor inglés, que fueron publicados en 1912 y 1913.

