La obra poética del humanista catalán Llorenç Riber (1882-1958) fue reunida en los siguientes libros: A sol ixent [Al salir el sol], publicado en 1912; Les corones [Las coronas] en 1917; A sol alt [Sol alto] en 1931. Dos corrientes poéticas convergen en la obra de mossén Riber.
Una popular, enriquecida por un delicado ingenuismo lírico, como en la «suite» de poemas «Els rústics madrigals», y otra severamente clásica, heredada en parte de su maestro Miquel Costa i Llobera y debida también a su amplia y sólida cultura humanística. La corriente popular tiene en sus orígenes el rico cancionero anónimo, el franciscanismo de Jammes y un cierto virgilianismo cristianizado. La corriente clásica proviene de Prudencio, de la Biblia y de la poesía latina. Sus romances históricos, noblemente retóricos, y sus evocaciones de la vida de los santos, los mártires y los profetas, contenidas especialmente en su libro Les corones, revelan a un fino artesano de la poesía cuyos logros han cristalizado en el poso de un humanismo auténtico.
Sus traducciones de varios himnos religiosos («Stabat mater», «Pange lingua», «Dies irae») tienen el valor de maravillosas recreaciones. Pero lo más esencial de su obra se encuentra en aquellos poemas donde se funden la corriente clásica y la popular. Así en composiciones como «La mort del maig» y los sonetos reunidos bajo el título de «Al bell costat de la germana malalta», dignos del mejor Carner, el cual fue influido asimismo idiomáticamente por Llorenç Riber y la escuela mallorquína a la que, por su parte, comunicó su sentido de la improvisación y su gusto impecable.
A. Manent

