Poesías Líricas, Joost van den Vondel

Estas com­posiciones del mayor literato del Renaci­miento holandés Joost van den Vondel (1587-1679) tratan, unas de celebrar a la casa de Orange y cantar las glorias de su ciudad de Amsterdam y de la patria, otras están dedicadas a los afectos de la familia y a las bellezas de la naturaleza.

El orgullo nacional fue quien le dictó el «Himno a la navegación» [«Hymnus de Scheepvaart», 1613], en honor del príncipe Maurits, y una serie de cantos dedicados al príncipe Frederik Hendrik, que, según parece, era el héroe predilecto del poeta. Vondel fue un magnífico intérprete de la gloria marinera holandesa, como lo prueba el «Elogio a la navegación marítima» [«Het lof der Seevaert», 1623], dedicado a Laurens Real. El 29 de julio de 1655, para la inauguración del nuevo palacio municipal edificado por el arquitecto Jacob van Campen, van den Vondel compuso el notable poema «La inau­guración del famoso palacio de la ciudad de Amsterdam» [«Inwijding van het Stadhuis t’Amsterdam» ].

Entre las poesías ins­piradas en los afectos domésticos es nota­ble, entre otras, «El entierro de mi hijita» [«Uitvaert van mijn Dohterke»], escrita a la muerte de su hija. Otras piezas muy conocidas son «El hijo muerto» [«Kinder- Lijck»], en la que el espíritu del pequeño Constantino consuela desde el cielo a la madre afligida, y «Consolación», dedicada a su amigo poeta Geraert Vossius, que ha­bía perdido un. hijo. Entre las principales piezas religiosas compuestas por el poeta después de su conversión al catolicismo descuellan «Los misterios del Altar», mien­tras que en las poesías «Wilzang» y el «Rin» [«Rijnstroom»] y en muchas otras expresa su amor por la naturaleza.

H. Henny