Poesías, Juan Rodríguez del Padrón

Las poesías del último poeta de la escuela ga­llega, Juan Rodríguez del Padrón (m. 1450) se han conservado dentro de su obra en prosa El siervo libre de amor (v.) y en los cancioneros de Baena, de Stúñiga, de Herberay des Essarts y en dos de la Biblioteca de Palacio.

La fama de Rodríguez del Pa­drón está cimentada más en su vida, mejor dicho, en la leyenda que se ha formado de su vida, que en el valor de su obra poé­tica. Esta biografía legendaria está funda­mentada en la tradición y en su propia obra El siervo libre de amor, y ofrece un gran paralelo con la de Macías, su coterráneo, a quien imitó en los amores, y a quien hace salir en sus poesías: «Si te place que mis días/yo fenezca mal logrado/tan en breve,/ plégate que con Macías/ser merezca sepultado;/y decir debe/do la sepultura sea:/ una tierra los crio,/una muerte los levó,/ una gloria los posea». «El enamorado» apa­rece también al final del poema Los siete gozos y en la canción «Sólo por ver a Macías».

A su obra ha dado fama, como hemos dicho, la leyenda de su vida, espe­cialmente la historia de sus amores, su conversión y profesión franciscana en el monasterio del Herbón — donde todavía se conserva una palmera que se dice trajo el poeta de Tierra Santa —, su muerte, etc. «Sus versos — al decir de Menéndez Pelayo — son medianos, aunque sencillos, y a veces tiernos; su prosa vale algo más que sus versos, y su biografía y su leyenda inte­resan más que sus versos y su prosa». Aun­que Rodríguez del Padrón sea un gallego que escriba en castellano, traslada a sus versos todo el sentido de sentimentalismo y de ternura propios de la poesía gallega.

Entre sus poesías debemos destacar: las «estrenas» que envía a la dama en El sier­vo…, Recibid alegremente y las canciones Aunque me vedes asy y Cerca el alba, cuan­do están; Los siete gozos de amor, traslado al plano profano y amoroso de los gozos de la Virgen; Los diez mandamientos de amor, en el que Amor promulga el decá­logo del perfecto enamorado por medio del propio poeta; un «dezir» contra el amor del mundo, cuya atribución es dudosa; etc. Las obras de Juan Rodríguez del Padrón han sido editadas por Paz y Meliá en la «Socie­dad de Bibliófilos Españoles».