Poesías, José Joaquín Palma

El cubano José Joaquín Palma (1844-1911) representa, por sus temas y estilo, lo que fue la poesía de la segunda generación romántica en Hispano­américa.

En sus versos sonoros y fáciles se refleja la incurable nostalgia del desterrado. Lo biográfico y lo literario de época se con­funden en su poesía de tono elegiaco. Hay en ella erotismo delicado y soñador, evo­cación dolorida de la patria, expresión de los afectos nacidos al calor del hogar, en las tierras de Centroamérica en que trans­currió la segunda parte de su vida. Se le clasifica como continuador de los procedi­mientos de Zorrilla, con quien se relaciona por la peculiar música del verso, por el colorido de sus descripciones, por la faci­lidad de la ejecución; pero de quien, sin duda, se aleja por la nota penetrante de dolor personal.

La nota elegiaca persistente se aprecia en composiciones típicas, como «A Miguel Jerónimo Gutiérrez», «A María García Granados», «Tinieblas del alma», «En’ el mes de noviembre»; combinada con la nostalgia y el amor patrio, en la evo­cación «A Bayamo». Los versos «A un arro­yo», como los de «Serenata», presentan las características de una poesía externa, sen­timental, ligera y melodiosa.

R. Lazo