Poesías, Domingo del Monte

Más que en la poesía tiene el venezolano Domingo del Monte (1801-1853) una significación como crítico, como noble impulsor de la cultura en el cuadro de las letras cubanas.

Este crítico de perspectivas universales, este encauzador de la cultura en Cuba (sus céle­bres tertulias tuvieron la significación de una alta y generosa Academia), tenía una gran preocupación por el nacionalismo de la poesía: a esta finalidad tienden sus ro­mances cubanos, los. primeros de los cua­les aparecen en La Moda; «El llanero correspondido», «El montero en la sabana», atribuyéndolos a un fabuloso Bachiller Toribio de Almodóvar. En 1833, en un libro que es hoy una rareza bibliográfica, Rimas americanas, publicado en La Habana por Ignacio Herrera Dávila, aparecen los roman­ces de Del Monte, que soñaba, gran lector de las colecciones de don Agustín Durán, con un genuino Romancero Cubano.

En alguna ocasión rinde culto a la poesía civil: así en su «Romance de la Patria», que ex­presa su anhelo abolicionista, por lo que la censura militar cercenó dos estrofas; en una de ellas habla de su indignación ante «el bárbaro, atroz chasquido — del látigo — en carne esclava».

J. M.a Chacón y Calvo