Poemas, Philippe de Rémi

Philippe de Rémi, señor de Beaumanoir (1226-1296), baile de Senlis y de Clermont, senescal de Poitou, Saintonge y Vermandois y conse­jero muy estimado de San Luis y de su hijo Roberto, conde de Clermont, se ha hecho célebre sobre todo por haber recopi­lado, en 1283, y comentado sabrosamente las Costumbres del Beauvoisis, uno de los más importantes monumentos del derecho francés.

Pero no fue sólo un ilustre juris­consulto, sino también poeta de renombre en su tiempo, habiéndonos dejado dos no­velas en verso, la Manekine (hacia 1270), sombría historia de una joven mutilada y abandonada con su hijito en una embarca­ción sin piloto por una falta de la que es inocente, y Jehan y Blonde. En ambas obras, Beaumanoir aprovecha la trama para, con gran habilidad y un auténtico sentido de lo patético e incluso de lo fan­tástico, introducir las tradiciones legenda­rias de su comarca. También se conocen de su pluma algunas composiciones en verso, entre ellas, como más originales, tres «fatrasies».

La «fatrasie», género de moda en los siglos XIII y XIV, participaba de la evoca­ción, del ensueño, por el carácter impre­visto y deshilvanado de las ideas e imá­genes que se sucedían en la composición. En principio, ésta se construía en torno a dos versos de diferente terminación y de sentido muy concreto, que servían de algún modo para fijar el tema. Las «fatrasies» aparecieron en los «Misterios», donde eran representadas entre dos escenas dra­máticas para dar descanso al espectador. Las «fratasies» de Philippe de Beaumanoir están llenas de una fantasía que no carece de humor y en la que no faltan pinceladas realistas de subido tono.