[Poèmes antiques]. Primera colección poética de Charles-Marie- René Leconte de Lisie (1818-1894), publicada en 1852, muy aumentada en las ediciones sucesivas. El autor se muestra en ellas seguro de su arte y de su pensamiento; la nueva poesía, robustamente formada, objetiva, austeramente pesimista — la que será llamada «parnasiana» — se afirma contra la degeneración lírica romántica, fácil, sentimental, optimista.
Y ya se muestra en ella la idea, continuada en los Poemas bárbaros (v.), de trazar una historia de la humanidad por medio de las religiones, en las cuales se han ido expresando los sueños y las esperanzas del hombre. De aquí la vasta y solemne mitología de la India védica y brahmánica, el concepto de la eterna ilusión, el sueño de nuestra disolución en el alma universal; después la religión luminosa de la Hélade, caída ante el cristianismo, también él destinado a perecer. El himno védico «Sûryâ» («El Sol»), la «Prière védique pour les morts», son admirables ensayos de esta poesía que se remonta, con sentido moderno, a sus fuentes antiquísimas; el ideal de la belleza helénica es exaltado en las estrofas perfectas de la «Venus de Milo», y la verdad que se encierra en aquellas fábulas es recordada por la mártir pagana, en «Hypatie et Cyrille».
Paisajes luminosos, inspirados por la añoranza de la isla de la Reunión donde nació el poeta, se hallan en otras composiciones, como el clásico «Midi, roi des étés…»; algún rasgo de más íntima confesión muestra que es injusta la acusación de impasibilidad hecha a Leconte de Lisie, que sólo pretendía, al afirmarse el positivismo, adaptar el arte a la severidad dé la nueva ciencia.
V. Lugli
Leconte de Lisie por ser un verdadero poeta tiene horror a la confusión de los géneros y sabe que el arte no obtiene sus efectos más poderosos sino por medio de sacrificios proporcionados a lo excepcional de su finalidad. (Baudelaire)

