Aparte de las Sonatas (v.) y de los Conciertos (v.), Ludwig van Beethoven (1770- 1827) escribió numerosas obras para piano, obras que se extienden a lo largo de toda su producción, revelándose muy diversas respecto a la forma, estilo y calidad musical.
A fin de apreciar en cierto modo la variedad y extensión de la obra pianística de Beethoven citaremos sucesivamente y por número de opus las principales composiciones de esta clase: Bagatelas para piano, siete piezas, op. 33; seis Variaciones sobre un tema original dedicadas a la princesa Odescalchi, en fa mayor, op. 34 (1803); quince Variaciones con fuga, en mi bemol, sobre el motivo del «ballet» Prometeo, dedicadas al conde Lichnowsky, op. 35 (1803); dos Preludios en todos los tonos mayores y menores para piano y órgano, op. 39; tres Marchas para cuatro manos, op. 45; dos Rondós para piano, en si bemol, sobre la «Marcha turca» de las Ruinas de Atenas, op. 76 (1810); Fantasías para piano, en si bemol, op. 77; Variaciones para cuatro manos, en do mayor, op. 87; Polonesa brillante, dedicada a Isabel, Emperatriz de todas las Rusias, op. 89; doce Nuevas bagatelas, op. 119 (1823); treinta y tres Variaciones sobre un vals de Diabelli, op. 120 (1823); seis Bagatelas, op. 126; y, finalmente, Rondó a capricció, en sol mayor, op. 129. De tan vasta producción musical se hace preciso destacar ciertas piezas que pueden codearse con las páginas más brillantes que escribió Beethoven.
Mencionemos, en primer lugar, las Bagatelas, donde el compositor recuerda a menudo a Mozart y a Haydn, al tiempo que deja percibir ya — en las primeras y especialmente en las de 1823 — la pujante personalidad de su genio. Si la Fantasía no parece estar muy llena de sentido musical, los Rondós, en cambio, poseen una gracia, ligereza y encanto indescriptibles y dan fe del virtuosismo instrumental de su autor. Entre las Variaciones más sobresalientes se cuentan las escritas sobre el tema de Diabelli, composiciones aún famosas, ejecutadas muy a menudo en los conciertos y admirablemente escritas, que ponen a contribución tanto las cualidades de percusión como expresivas del piano, cubriendo en forma clásica un sentimiento musical exaltado.

