[Kamenjari]. Es uno de los poemas más populares del poeta ucraniano Ivan Franko (1856-1916), publicado en la revista «Dzvin» en 1878.
El poeta se representa a sí mismo y a sus compañeros de fe, como una inmensa cuadrilla de picapedreros, los cuales, atados por la cadena del deber, atacan la roca de la ignorancia y del mal para abrir a la humanidad un mejor camino. Ninguna recompensa, ninguna gloria espera a los esclavos del ensueño. En el mundo que ellos, atraídos por el espejuelo del sacrificio, han abandonado, todos los maldicen y los lloran como perdidos, pero no hay voz de madre ni llamada de esposa que pueda hacerles abandonar el pico que golpea, incesantemente, para romper la tremenda roca y abrir camino, aunque éste al fin quede blanqueado por sus huesos.
Escrita en estilo fuerte e incisivo, el poema es un acto de fe en un ideal utópicamente entendido y sentido a través de un simbolismo ingenuo, que da a la obra un carácter de espontáneo dramatismo.
E. Onatskyi

