Peñas Arriba, José María de Pereda

Novela del escritor es­pañol José María de Pereda (1833-1906), publicada en 1893. Marcelo, atolondrado jo­ven que vive en la capital, cediendo a la insistencia de su viejo tío don Carlos Ruiz de Bejos, resuelve irse a vivir con él a Tablanca, un pueblo de la Montaña de Santander, escenario preferido de las nove­las de Pereda.

En los primeros momentos, Marcelo, rodeado de personas entusiastas de la vida de los montes, encuentra bas­tante agradable su nueva morada; en su casi conversión tienen mucha parte los ojos de Lita, sobrina de una amiga de su tío; pero la primera vez que baja de los montes vuelve a sentirse tentado por los encantos de la vida a la que ha renunciado. La en­fermedad del tío, las palabras de un viejo amigo y la devoción de Lita le hacen supe­rar la crisis, y a la muerte de su tío, el «desarraigado» ocupará su puesto de jefe bienhechor de las gentes montañesas, junto a la suave y valerosa Lita.

El motivo de la novela, en sus líneas esenciales, es el mismo de Don Gonzalo González de la Gonzalera (v.) y de El sabor de la tierruca (v.) (1882): la fidelidad a la región y el catoli­cismo tradicionalista-carlista, que hacen del propietario territorial un buen feudatario, un jefe providencial para sus propios admi­nistrados. La insistencia con que Pereda repite este motivo termina convirtiéndolo, para el lector avisado, en un lugar común; pero desde el punto de vista puramente narrativo, el escritor español es inatacable; su creación posee la conmovedora sencillez de un producto de la naturaleza, de una roca o de un árbol de la Montaña de San­tander, a la que él tanto amaba.

A. R. Ferrarin

El talento de Pereda es un huerto fértil, bien regado, bien cultivado, oreado por aromáticas y salubres auras campestres, pero de limitados horizontes. (Pardo Bazán)