Pedro el Arador o La visión de Guillermo respecto a Pedro el Arador, William Langland

[Lí­ber de Petro Plowman o The Vision of William concerning Piers the Plowman]. Poema inglés de William Langland (alre­dedor de 1332-1400), publicado en tres re­dacciones distintas: alrededor de 1362, de 1377 (la mejor y más amplia) y de 1380. Se compone de dos partes subdivididas en 23 «passus» o secciones.

En la primera parte el autor, después de haber hablado de sí mismo, a quien todos llaman Longe Wille (Guillermo el Largo), alto, delgado, ves­tido de negro, clérigo, obligado a cantar por pocos cuartos en los funerales de los ricos, dice que se durmió cierto día y se encontró, en sueños, en un «hermoso campo lleno de gentes de todas clases» situado entre la Roca de la Verdad y la Cueva don­de vive el Afán, padre del Engaño. La Santa Iglesia se presenta al soñador y, a su pregunta de dónde está el Engaño, le ordena que se vuelva. Entonces ve al Engaño y a Lady Mede (Señora Corrupción) que están a punto de casarse, pero por intervención de la Teología se dirigen todos a Londres, ante el rey. Éste, habiendo huido el Enga­ño, sugiere a la Corrupción que se case con la Conciencia (a quien el autor considera varón), pero no sólo se revela la última, sino que descubre todas las culpas de Lady Mede y prevé el día en que la Razón juzgará al mundo.

El rey ordena inmedia­tamente a la Razón que se presente ante él y se quede a su lado para siempre. Sigue la confesión de los Siete Pecados Capitales, que forma la parte más movida del poema, con figuras y costumbres de la época. Por fin todos los penitentes se ponen en busca de la Verdad, hasta que llega Pedro el Arador para demostrar que aquélla sólo puede alcanzarse con el trabajo duro y asi­duo. La Verdad envía a Pedro la bula del perdón; un sacerdote discute su validez y disputa con Pedro con tal violencia que el soñador se despierta, terminando así la primera parte. La segunda está dividida en tres secciones: «Vida de Do-Well» (Obra-bien), que enseña a los hombres a trabajar por sí mismos; «Vida de Do-Bet» (Obra-mejor), que describe la pasión y muerte y la resu­rrección de Jesucristo y el soñador se des­pierta lleno de alegría escuchando tocar a las campanas pascuales, pero la realidad muy distinta vuelve a oprimir su corazón de tristeza; «Vida de Do-Best» (Obra del mejor modo), que describe una nueva vi­sión de Langland.

La tierra se ha conver­tido en el reino del Anticristo; todos los males han asaltado a la Iglesia, y la Con­ciencia, después de haberse dirigido en vano a la Contrición dormida, va peregrinando por el mundo en busca de Pedro, que es presentado como el Amor e identificado con Cristo. El soñador se despierta llorando amargamente. El poema está compuesto de ocho mil líneas o parejas de versos alite­rados. Es una obra francamente popular por la forma del verso, que la enlaza con la antigua poesía anglosajona, y por el idio­ma, que es el rudo dialecto de las clases incultas, casi carente de elementos franco- normandos. Escrito en un período tristí­simo de pestilencias y opresiones, es la expresión literaria de la revuelta contra las injusticias sociales y la lujuria del clero en gran parte extranjero, que culminó en la sublevación de los campesinos en 1381.

El contemporáneo de Langland, Chaucer, que vivía en contacto con la clase de los nobles normandos a quienes pertenecía, no vio este lado miserable de la sociedad; Langland, representante del pueblo anglosajón opri­mido, lo advirtió con poderosa indignación.

G. Lupi