Nuevas Poesías, Heinrich Heine

[Neue Gedichte]. Poesías de Heinrich Heine (1799-1856), compuestas en el curso de casi veinte años y reunidas en volumen en 1844; en esta primera edición está comprendida también alemania (v.), que en las ediciones subsi­guientes fue separada y publicada aparte.

Ya desde 1838 habían sido en parte entre­gadas al editor Campe, de Hamburgo, pero su amigo Gutzkow desaconsejó la publi­cación por temor a la censura, amonestan­do al mismo tiempo al amigo, que respon­dió con una violenta carta proclamando la autonomía del arte que no está ligado a ninguna idea particular de moral o de po­lítica.

Se siente respirar aquí un nuevo aliento en la lírica de Heine, bien distinto de aquel del Libro de canciones (v.). Todo residuo de nostalgia romántica, toda infle­xión liricosentimental se desvanece. Por una parte, el tono se hace árido, pero por otra parte, adquiere a veces una levedad nueva — como en la breve poesía sobre una niña; «Du bist wie eine Blume, so hold und schón und rein» [«Tú eres como una flor, tan ligera, bella y pura»].

En el primer ciclo, «Nueva primavera», publicada ya en los Cuadros de viaje (v.), el alma se libera de la pesadilla de su propio íntimo tormen­to en un entusiasmo festivo por el París acogedor, en una especie de resurrección a la vida. La poesía amorosa en las «Poesías varias» que siguen, dedicadas a nombres femeninos, se enciende de calor sensual, pero en un libre juego caprichoso mezclado de seriedad, de burla y de ironía, que per­mite al poeta volar algunas veces en «échappées» improvisadas.

De una de las «Poesías varias» tomó Carducci el motivo para los conocidos versos: «Va la nave mia con vele nere» [«Va mi nave con velas ne­gras»]; en la leyenda de Tannhauser (v.) se afirma un romántico satanismo, que en su sufrida amargura («Ich schmachte nach Bitternissen» [«Tengo sed de amarguras»]) y en su estructura de continuos cambios de tono, poco más tarde ofrecerá inspira­ción a Wagner, y el conjunto desemboca por fin en un sansimonismo hedonista y panteísta en los «Cantos de la Creación».

Los motivos románticos pueblan las «Ro­manzas», entre las que «Año 1829» y «Año 1839» reflejan los sentimientos del poeta hacia su propia patria, sentimientos que se expresarán más tarde en alemania. El vo­lumen de las Nuevas poesías fue un ver­dadero éxito editorial, tanto en Francia como en alemania. La primera edición se agotó en pocas semanas, según consta en el prefacio a la segunda edición. [Trad. en verso por Teodoro Llorente (Barcelona, 1885); de Efraín Vázquez Guarda (Barce­lona, 1908) y de José Pablo Rivas (Barce­lona, 1914)].

G. F. Ajroldi

Heinrich Heine tuvo una suelta, libre y propia vena poética, que equivocadamente ha sido a veces juzgada histrionismo o afectación sentimental, porque no suelen ser tales características las que se afir­man desde las primeras manifestaciones de un alma; aparece en las condiciones menos propicias y se mantiene tenaz hasta los últimos días; se expresó en poesías cortas, puras y transparentes como gotas de rocío, y en innumerables fragmentos en verso y en prosa de singular frescura. (B. Croce)