Momentos Musicales, Franz Schubert

Éste es el tí­tulo de seis composiciones pianísticas de Franz Schubert (1797-1828), escritas duran­te los primeros meses del último año de su vida y señaladas con el número de op. 94. El editor Leidesdorf, que las imprimió por primera vez, inventó probablemente su ex­traño título, a semejanza de algunas otras piezas de su propia composición que él había titulado Momentos melancólicos. Las seis piezas, conocidísimas, presentan casi todas aspecto sencillo; la primera está en «do mayor», la segunda en «la bemol», la tercera en «fa menor», la cuarta en «do sostenido menor», la quinta en «fa menor», y la sexta en «la bemol mayor». Conside­rando estas tonalidades se descubre de pronto una de las características que, en 1828, permite distinguir un grupo de composiciones: la predilección por las tonali­dades cargadas de sostenidos y bemoles. Más importante es el hecho de que piezas relativamente breves como éstas eran to­davía raras en tiempos de su publicación y — sobre todo — no se les daba mucha im­portancia; las Bagatelas de Beethoven o los Nocturnos de Field están muy lejos de semejante riqueza. Esto permitió a algún crítico formular el equivocado concepto de un Schubert «inventor» de la pieza breve. Pero si Schubert no es el inventor de esta forma, es, con todo, el directo precursor de Chopin en el «Estudio» y en aquellos trozos capaces de reducir a poco más de ochenta compases un poema pianístico, y en derramar en él un pensamiento prodi­giosamente límpido y rico de inspiración. Ningún efecto exterior. Todo, en los Mo­mentos musicales, es sentimiento, expresión de vida interior, poesía; todo es sencillo, pero no ingenuo; el sello del genio añade una fuerza extraordinaria a la vida rítmi­ca, que es uno de los caracteres distintivos más evidentes de la dialéctica schubertiana.

E. M. Dufflocq