Mimi Bluette, Flor de mí Jardín, Guido da Verona

 [Mimi Bluette, fiore del mió giardino]. No­vela escrita parte en francés y parte en rellano, de Guido da Verona (1881-1939), publicada en 1917.

La protagonista, Cecilia Malespano, llamada Mimí Bluette, es una de las figuras que el autor mejor dibujó: bellísima danzarina, lleva dentro de sí el tormento de la pecadora rescatada por el amor. Mimí Bluette también es uno de los frívolos y gentiles símbolos de principios de siglo. Los personajes que a la sazón poblaban la literatura fueron tomados por los primogénitos de una nueva generación, y no eran más que la última reverberación de los grandes fantasmas románticos, deformados en aquel sangriento fin de una época que se había permitido muchos lu­jos, incluso el de un hedonismo burgués. Modelo de un pintor en Venecia, amante de un estudiante de Medicina, Mimí, por con­sejo de un nuevo protector, Max, trata de conquistar París y lo consigue. Llega a ser la célebre danzarina My Blu, a la cual la metrópoli ofrece con sus riquezas y glo­ria también el gran amor: Hilaire Castilio. Cuando él se alista en la Legión Extranje­ra, Mimí le sigue, buscándole en el desierto africano, y cuando él muere heroicamente, Mimí regresa a París y se envenena después de embriagar por última vez a la «Ciudad Dionisíaca» con su «Danza del Sol».

Los personajes de este libro, cuyos episodios más típicos tienen lugar en los teatros de variedades de Montmartre, en el bar de la Grande Roquine, entre las muchachas del Bois de Vincennes, están sedientos de vida y de alegría, encarnando, en cierto modo, la aspiración de esos años y casi la reacción a los sufrimientos de la guerra. La carrera de Mimí Bluette pone en estas páginas un fermento patético y el gusto y el color de lo exótico, ingredientes que garantizarían el éxito del autor.

Q. Veneri