[Mémoires]. Publicadas en 1774 y conocidas también por los Cuatro memoriales, son un documento típico de su siglo y vivo testimonio del espíritu del autor, Pierre-Augustin Carón de Beaumarchais (1732-1799).
Por haber emparentado con el banquero Paris- Duverney, a la muerte de éste (1770) Beaumarchais hubo de poner en regla sus asuntos con los herederos. Sobre todo, un sobrino, el conde de la Blache, acusó abiertamente de falsificación al escritor, y exigió de él una fuerte indemnización por daños. Beaumarchais acusa al relator del proceso, el consejero Góezman, de corrupción judicial; al satirizarlo el autor acaba por trascender el hecho particular, intentando revelar por medio de agudas observaciones, los males de la sociedad contemporánea. La vivaz esposa del consejero había aceptado de Beaumarchais cien luises de oro, un reloj con diamantes y además quince luises para el secretario, pero al perder la causa, el escritor se hizo restituir, según lo convenido, aquellos regalos. Con todo, no habiéndole sido restituidos los quince luises, acusa a Goézman.
Entonces el consejero, valiéndose también de la circunstancia de que el escritor había sido mal juzgado en las causas precedentes, intenta hacerle encarcelar y condenar por tentativa de corrupción y la relativa calumnia. Y Beaumarchais, precisamente mientras estaba preparando la redacción de sus célebres comedias (v. El barbero de .Sevilla y Las bodas de Fígaro), se dirige a la opinión pública atacando con sutil argucia a Goézman y a los que están de su parte, jugando con ironía, en continuas alusiones polémicas. Así demuestra detrás de un caso aislado del ambiente judicial, la corrupción de la vida pública que aflige y amenaza a la nación. Pureza expresiva, habilidad dialéctica y brío enérgico al presentar y aprovechar situaciones cómicas, son los elementos representativos de esta obra que ha sido comparada (con alabanza excesiva) con las Cartas del Provincial (v.).
C. Cordié

