Macías, Mariano José de Larra

En la época romántica, la leyenda fue reelaborada por Mariano José de Larra (1809-1837) en la tragedia en verso y en cuatro actos Macías, estrenada en el año 1834.

El tema queda ahora situado en un clima distinto, y el autor, más que referirse a la fuente española, se inspiró en el drama Enrique III y su corte, de A. Dumas padre, representado en 1829. Sobre los escrúpulos burgueses de Lope han caído las invectivas de Rousseau, los sarcasmos de Byron, las truculencias de Hugo y de Dumas, y Larra declara: «Macías es un hombre que ama, y nada más. Su nombre, su lamentable vida pertenecen al historiador; sus pasiones al poeta. Pintar a Macías como lo imaginé que pudo o debió ser, desarrollar los sentimientos que experimentaría en el frenesí de su loca pasión, y retratar a un hombre, ése fue el objeto de mi drama».

Elvira, la amada de Macías, es obligada por su padre a casarse con el noble don Fernán Pérez de Vadillo, escudero del maestre de Calatrava don enrique Villena. Macías, que involuntariamente regresa demasiado tarde, loco de dolor por la noticia de las bodas, se rebela contra todos y se introduce en la casa de os esposos, por lo que es encarcelado. El­vira, que ama al poeta, va a verlo a la pri­sión para incitarle a huir, pero la descubre su marido que ha venido para hacer ase­sinar a su rival, y ella no vacila en pro­clamar su pasión. Macías es muerto y El­vira se traspasa con la propia espada del desdichado, mezclando su último suspiro con el último del amante.

La versificación del drama es dura y a menudo prosaica, la acción ilógica y desligada, pero los per­sonajes son típicos de su época y de su clima, y hacen luz sobre la propia psico­logía del autor, que a los veintiocho años se suicidó por una pasión adúltera. Larra trató. también la figura de Macías en la novela histórica El doncel de Don Enrique el Doliente, publicada el mismo año. La ac­ción es todavía más desordenada y confusa en la novela que en el drama, y las figuras aparecen convencionales y mal dibujadas sobre el fondo medieval, de manera que sólo en algún rasgo descriptivo revela esta obra la personalidad del escritor.

G. C. Rossi