Los Sabios de Villatriste, Gregorio Martínez

[Els savis de Vilatrista]. Comedia en tres actos, escrita en colaboración con Gregorio Martínez Sierra por el pintor, comediógrafo y novelista catalán Santiago Rusiñol (1861- 1931). La obra fue estrenada el 18 de octu­bre de 1907.

Cuenta la vida de la familia de un catedrático de provincias, en cuya casa se reúnen los intelectualoides de la población y pasan largas horas leyendo enormes tomos de centenares de páginas. Sólo a Marcela, la hija de la casa, le dis­gusta el ambiente, porque hasta en las con­versaciones normales los eruditos, es decir, su padre, el médico, el canónigo, el farma­céutico, sueltan latinajos y palabras como «ciencia», «experimentación» y «análisis». Esta mezcla de lenguaje familiar y de pe­dantería erudita hace que el humor salte como una chispa. Pero un día llega Júlia, cuñada del catedrático, y joven aún, que revoluciona el ambiente enrarecido y cientifista de la casa. Su conducta honesta, pero deportiva y desenvuelta llega a causar cier­to desasosiego sentimental en aquellos san­tones, que hasta entonces hablaban del amor desde su plataforma de asepsia intelectual. Júlia consigue que Marcela se case con el muchacho que ama y no con el doctor Dalmau, candidato familiar.

Plini, el hijo de la casa, abandona su racionalismo y se ena­mora de Júlia. Ésta le demuestra que, en realidad, él no está enamorado de ella, sino que ha descubierto, simplemente, el senti­miento amoroso. Cuando ha devuelto la normalidad y la alegría al hogar de su cu­ñado, Júlia se marcha, porque ya ha cum­plido su misión. La obra es una de las más logradas de Rusiñol porque en ella la sá­tira benévola y el humor franco y libre divierten y aleccionan profundamente.

A. Manent