Los Niños, Edith Wharton

[The Children}. Novela de la escritora norteamericana Edith Wharton (1868-1937), publicada en 1928. Las no­velas de esta autora han dado una de las más finas y penetrantes descripciones de la moderna sociedad internacional.

El prota­gonista de la novela, Martin Boyne, hombre de cuarenta y cinco años, cansado de una difícil vida de luchas, consigue, después de una larga ausencia, a la mujer que ama y que encontrará finalmente libre. En el vapor encuentra a los «niños», la variada prole de sus amigos, los Weather. Son siete niños, a los que hace de madre con juicio y abnegación la hermana mayor, de quin­ce años, Judith, animada ya por un cán­dido cinismo que le ha inspirado cuanto hasta entonces ha podido ver y compren­der.

Insensiblemente los pequeños Weather, hijos de millonarios a los que hasta ahora no les fue negado nada, excepto una casa y una familia, y a los que las continuas disputas de los padres obligan a trasla­darse sin tregua de una parte a otra del mundo, llegan a ocupar un gran puesto en el ánimo de Boyne; tan grande que, cuan­do halla en Cortina a la mujer amada, ésta, aunque dulce y comprensiva, no puede per­donarle que su amor quede en segunda lí­nea frente a una nueva y extraña preocu­pación. Aquellos «niños» han despertado en el hombre, no muy joven y ya cansado, un sentimiento que antes quedaba escon­dido a la sombra del antiguo amor; un confuso deseo de protección y de orden, que tiene ahora el aspecto de amor.

Martin siente por Judith una ternura que cada día se hace más viva y más cercana al amor. Comprenderá que es efectivamente amor cuando su amiga lo haya dejado, y comprenderá asimismo qué clase de locura es la suya, el día en que como cosa de juego, pida a la niña que se case con él y ella ría tontamente de su broma. Los niños vuelven con su madre, y Boyne parte para un largo viaje. Se encontrará de nuevo con ellos pasados tres años, y entonces no se atreverá a acercarse a Judith, que es ahora una hermosa señorita, admirada por los jóvenes. Ahora Boyne es un hombre viejo, solo y cansado, y se aleja de nuevo.

La novela está sostenida por un agudo análisis psicológico, y, si bien no llega a trans­figurar en poesía la materia, la representa con lúcida inteligencia y delicadeza de ma­tices, y es una de las más representativas del robusto y aventurero intimismo de Edith Wharton.

E. C. Croce