Comedia dramática «de honor» de Lope de Vega (1562-1635). Se cita en primera lista del Peregrino (1604). Se basa en la venganza conyugal de Fernán Alfonso, Veinticuatro de Córdoba, al descubrir a su mujer en adulterio, hecho ocurrido en tiempo de Juan II. La adúltera, doña Beatriz, y una deuda suya, se habían enamorado de los Comendadores, que dan título a la obra. Una canción popular, acaso del siglo XV, se hizo famosa en nuestra Edad de Oro: «Los Comendadores, / por mi mal os vi; / yo vi a vosotros, / vosotros a mí». Sobre el hecho, tiene Antón de Montoro un poema en arte mayor de su Cancionero (v.). Juan Rufo publicó un largo romance en sus Apotegmas (1596), que fue sin duda la fuente de Lope. Ambos sitúan la acción en tiempos de los Reyes Católicos. Nuestro poeta recurre a la vieja endecha, bellamente modificada: «…¡Tristes de vosotros! / ¡cuitada de mí!» Lope logra una magnífica creación, como sentido apacible del hogar, primero; luego con los turbios placeres del amor adúltero en doña Beatriz, humanamente expresados: «¿Qué tormento puede ser / igual al bien que gozamos?» Después con la sombra de la duda, y la fatalidad de la ley del honor y los celos, que acaban en feroz castigo de muertes. El verso, ágil y terso, el diálogo rápido, imprimen un especial encanto a esta obra en que valen más la preparación del tema, y las escenas anteriores al desenlace, que la acumulación innecesaria de muertos y horrores del final, que por su mismo exceso, llegan a dejarnos fríos. Menéndez y Pelayo veía en la obra «relámpagos de genio», «ímpetu de salvajes pasiones», y «férvida animación en el conjunto». Fue imitada por Cubillo de Aragón, en obra del mismo título, más ordenada y de cuidado estilo que el original, pero sin su imponente e impresionante grandeza.
A. Valbuena Prat

