Los Bandidos de Arizona, Gustave Aimard

[Les bandits de L’Arizona, scénes de la vie sauvage]. Obra de Gustave Aimard (seudónimo de Olivier Gloux 1818-1883), publicada en 1882, que encarna el prototipo de las nove­las de aventuras y cuya acción se desarro­lla en América. Aquí los personajes son cazadores, tramperos o piratas de las pra­deras en lucha con «terribles bandidos» o indómitos pieles rojas. Escenario: alguna parte de la frontera de Méjico. Personajes: un canadiense trotamundos, Jean Berger, apodado «Sin Huella» por la ligereza de su paso, que «caza indistintamente cuantas fie­ras anden a cuatro patas o en dos pies»; Nube Azul, reputado jefe, en las praderas, de la belicosa tribu del Bisonte Rojo, y el simpático conde Coulon de Villiers, coro­nel del ejército francés — luego será gene­ral —, escoltado por el pequeño y fiel Sidi Muley, parisiense de pura cepa, nacido en pleno faubourg Saint-Antoine, un antiguo espay «maligno como un simio, indómito como un potro salvaje y bravo como un león, siempre riendo y cantando». La aven­tura marcha viento en popa y el buen humor casi nunca escasea. Se cazan caballos salvajes, se come pierna de antílope y el enemigo nunca se aburre, porque las pis­tolas siempre están a punto. De este modo terminan por vencer al «Coyote», un mise­rable sin ley ni fe, y al Urubu, que no es presa menor. Entretanto, las «damas» son raptadas con vistas al fructífero rescate, pero todo es inútil, porque circunstancias misteriosas juegan al punto su obligado pa­pel para libertarlas, y, como entre ellas se encuentra la deliciosa «Doña Luisa de Sandoval», descendiente por línea directa de los incas, ésta será la soñada esposa desti­nada al general.