Los Años de aprendizaje de Wilhelm Meister, J.W. Goethe

El joven Wilhelm Meister, encaminado ya al comercio paterno, termina eli­giendo la vida de teatro, porque desea ver representados algunos textos teatrales que ha escrito, y porque se ha enamorado de una actriz, Mariana. Pero creyendo que ésta lo traiciona, la abandona poco después. Para consolarse emprende un viaje de negocios que le ha sido aconsejado también por su socio Werner. Después de en­contrar a una joven pareja, con la que comparte penas y enojos, concede en dicha circunstancia a Meline, direc­tor de una compañía teatral ambulante, a Mignon, gra­ciosa chiquilla a la que Wilhelm prodiga toda clase de cui­dados, y a un viejo arpista inseparable de Mignon. Wil­helm se convierte en el financiador de la compañía de Meline y se encapricha de Filina, la cual, en la ficción igual que en la realidad, representa papeles ligeros de seducto­ra.

Entre tanto la compañía es invitada a la corte para festejar la llegada del príncipe. En ella Wilhelm encuen­tra a un cortesano, Jamo, que le hace leer y apreciar a Shakespeare. Despedida del castillo, la compañía es asal­tada en el bosque por unos bandidos. Wilhelm, herido, es salvado por unos caballeros, entre los cuales figura una mujer a la que recordará con el nombre de «Ama­zona». La compañía se disuelve y Wilhelm, siempre con la pequeña Mignon y el viejo arpista, se junta con un nue­vo director, Serlo, cuya hermana, Aurelia, abandonada por Lotario, confía su desesperación al joven.

Muerta Aurelia, Wilhelm reemprende el viaje hacia el castillo de Lotario. Una vez allí, y en medio de un ambiente de edu­cadores, reencuentra a «Amazona», que se llama en rea­lidad Natalia, y se enamora de ella. El amor de Natalia, mujer en la que se funden religión y humanismo, es obs­taculizado por la resuelta Teresa. Pero, finalmente, Wil­helm se casará con Natalia, mientras que Teresa lo hará con Lotario.