Apuntes del subsuelo, Dostoievski

Se trata de un largo monólogo, escrito en pri­mera persona y dividido en dos partes, «El subsuelo» y «A propósito de la nieve sin cuajar». En la primera de ellas el protagonista, dirigiéndose a un hipotético inter­locutor, habla de sí mismo, de la educación recibida, de la formación de su carácter, del conjunto de cualidades y defectos definidos por él como «subsuelo», que cons­tituyen su personalidad oculta, velada a todos, que aflo­ra tan sólo después de un detallado análisis. En la segun­da parte, el narrador pasa revista de nuevo a alguno de aquellos episodios de su vida donde con más evidencia se le ha manifestado el «subsuelo». La soledad y la melan­colía lo empujan a seguir, sin ser invitado ni querido, a algunos compañeros de estudios a una cena. Humillado por el comportamiento de éstos, ultrajado públicamente, venga la ofensa sufrida en Liza, una prostituta a la que encuentra en una casa de tolerancia: le traza un cuadro del destino degradante y espantoso que la espera entre deudas, enfermedades y palos. Al cabo de unos días rea­parece Liza con la nostalgia de una vida pura. Pese a ser recibida de forma grosera y violenta, se queda igualmen­te convencida del sufrimiento profundo del hombre que la maltrata. El la echa, arrojándole para humillarla un billete de cinco rublos. Liza huye, y sólo después de su de­saparición descubre el narrador el billete sobre la mesita de noche, testimonio de su mezquindad y de la profunda dignidad de Liza.