Es el título, en francés, del mismo drama de Gabriele D’Annunzio (1863-1938) que, escrito luego en italiano y retocado en parte, se llamará El Hierro (v.). Representado en París en 1913, fue publicado en un volumen en 1935. Comparado con el texto italiano, el francés tiene una mayor riqueza en el sentido del misterio que proyecta sombras e inquietudes tras las palabras pronunciadas, esto es, en el sentido de Quizá sí, quizá no (v.); pero también en el texto francés, más allá de cada uno de los motivos, se advierte el poder de la voluntad constructiva, de las acciones y de los personajes coherentes, y de ahí la falta de una solución más armoniosa en el nuevo sentido.
E. De Michelis

