Las Suplicantes, Eurípides

Delante del templo de Deméter, cerca de Atenas, están reunidas con vestiduras de suplicantes las madres de los siete jefes argivos muertos en el fracasado asalto a Tebas, y cuyos cuerpos los tebanos no han querido devol­ver. Las acompaña el rey de Argos, Adrasto, único hé­roe superviviente, que pide a Teseo, rey de Atenas, que interceda ante las tebanos. Teseo accede a su ruego.

Tras realizar una expedición victoriosa contra Tebas, vuelven llevando consigo los siete cuerpos. Para uno de ellos, el de Capaneo, considerado sagrado por haber muerto a manos de Zeus, es preparada una pira aparte, a cuyas lla­mas se arroja su esposa Evadne, a quien su padre Ifis ha tratado en vano de detener. La tragedia concluye con la aparición de Atenea, que anuncia la alianza de Atenas y Argos y la conquista de Tebas por parte de los hijos de los caídos.