Las «suplicantes» son las cincuenta hijas de Dánao, a la vez coro y protagonistas del drama. Conducidas por su padre, las Danaides llegan a la tierra de Argos huyendo de las odiosas bodas con sus cincuenta primos, los hijos de Egipto, hermano de su padre.
Sobre una colina plagada de efigies de las divinas argivas ellas invocan a Zeus. Pelasgo, rey de los argivos, brinda a las Danaides su protección y la de su pueblo. Cuando llega el heraldo de los arrogantes primos (cuya flota perseguidora ha aparecido en el horizonte), Pelasgo defiende con firmeza a las muchachas, mandándolo de vuelta.

