Las Rimas De La Selva, Arturo Graf

[Le rime della selva). Libro de poesías de Arturo Graf (1848-1913), publicado en Milán en 1906. Esta obra, dedicada «a las sombras, a los silencios, al alma oculta en la Selva Negra», es considerada como el testamento literario del poeta, y tiene, incluso en su tono general, algunas características que la distinguen de las precedentes. Predominan los metros breves y ágiles, mientras las poesías son de extensión reducida, hasta el punto de que muchas de ellas son felices epigramas («Prólogo», «Escrito en una pie­dra»).

Una sentenciosidad difusa, un em­pleo más frecuente del sarcasmo, que a menudo produce el desagradable efecto de la «risa indecente», que oye resonar en el bosque ante las promesas de eterno amor cambiadas por los amantes («Idilio»), son indicio de que el raciocinio prevalece so­bre la fantasía. También el sentido de la muerte, al hacerse más íntimo y personal, se enriquece algunas veces con sugestiones psicológicas («Sobre la hierba», «La nube», «Anhelo»); una especie de bondad mesu­rada se mezcla con el recuerdo y la año­ranza («Sueño interrumpido»); una ternura trémula lo inclina hacia los seres más frá­giles: el pajarito que se alegra de estar vivo en la luz rosada, la flor que al borde del abismo «sul tremebondo stelo s’apre invocando il cielo» («Pajarito», «Sobre el abismo»). Presentimientos de fe y palabras de esperanza se hacen más frecuentes, ya encerrados en verdaderas exhortaciones mo­rales («Sermón en dos partes»), ya insi­nuados en las ideas que acuden al poeta ante la amplia extensión del mar («La vela é lugubre e nera, ma á la forma d’un ala») o por la cumbre «tutta serena nel solé, lunge da quanto si duole, fuor della nebbia e dell’ombra» («La vela», «Subiendo»).

Así en el crepúsculo de la fantasía, oscilando entre la amarga negación y la fatigosa es­peranza, el poeta cierra su último libro, conmovido presagio del fin.

E. C. Valla

El alma, sumida en los recuerdos del pa­sado, vuelve a mirarlo todo como desde un día lejano. Y nacen maravillosas des­cripciones que, aunque veladas por una niebla de melancolía, tienen extraordinaria nitidez de contornos. (Pirandello)